miércoles, 20 de noviembre de 2013

RESPONSABILIDADES

Responsabilidad, sí, eso es lo que se esperaba de la sentencia sobre el Prestige, que después de más de una década de espera, ya estaba bien. Aunque he esperado unos días para no escribir en caliente, unos de los temas que mayor indignación causan a día de hoy sigue siendo precisamente esa sentencia. La mayoría de la gente se pregunta, ¿como coño no va a haber responsables?
Yo al leer la noticia me quedé igual de atónito que la mayoría y enseguida di paso a la misma sensación de indignación. Pero al leer con detenimiento me fijé en un detalle importante: "no hay responsabilidad penal", y rápidamente pensé que el significado de esa coletilla final: penal. Para que haya responsabilidad penal tiene que demostrarse que se cometió un delito de los que vienen tipificados en el código penal. Y no es lo mismo responsabilidad que culpa; la responsabilidad por los daños causados (responsabilidad civil) que la culpa por haber cometido un delito (responsabilidad penal).
Y lo siguiente es pensar: ¿es imposible que estas cosas puedan suceder sin que exista un delito? Pues claro que puede ser. Y enseguida declaraciones de algunos abogados me corroboraron en mi idea. Hay veces que las cosas suceden sin que nadie tenga realmente culpa de ello. Y si no que se lo digan a los pobres filipinos, con el desastre que se les vino encima. Estamos tan acostumbrados a que siempre tiene que haber un culpable de todo lo que pasa, que no nos paramos a pensar en que a veces las cosas pueden suceder sin que nadie tenga culpa de ello.

Y a veces las responsabilidades no son de tipo penal. Según el juez, con las pruebas expuestas en el juicio, las personas imputadas no hicieron nada punible "por lo penal", dicho de otra manera seguramente pueda ser que "hicieron lo que tenían que hacer" o que al menos si alguien se equivocó, "no fue para tanto".
Según se deduce de la decisión del juez (no he tenido oportunidad de leer la sentencia), no se ha podido demostrar que los acusados hayan hecho nada asumible como delito. Pues quizá hayan hecho las cosas razonablemente bien y aún así no fueron capaces de evitar el desastre. Pues como eso no es imposible, no nos queda otra que pensar eso de que "Como no era imposible, sucedió".

Lo que no cabe duda es la responsabilidad por los daños causados, que habrá de ser determinada ahora. ¿Por qué si no hubo pagos ya de una aseguradora? Está claro, porque tarde o temprano habría que pagar indemnizaciones, y cuanto más tarde seguramente más elevadas.

Pero yo no me pongo a escribir aquí para poner paños calientes, ni para explicar la diferencia entre responsabilidad civil y penal. En el fondo, la reflexión sigue con otras dos cuestiones:

1- si los acusados que se sentaron en el banquillo eran los que tenían que ser o si, por el contrario, hubiera sido más fácil encontrar culpabilidad en otras personas. Dicho de otra forma, ¿se fue alguien de rositas, sin ser juzgado? Muchos miramos a puestos muy altos desde el principio.

2- si estas cosas no son imposibles de evitar al 100% aún haciendo las cosas razonablemente bien, ¿merece la pena correr ese riesgo?
Para los radicales de un lado la respuesta será claramente NO, estos riesgos son inasumibles. No podemos poner en peligro la biodiversidad de una zona, incluso la del planeta, por los beneficios que nos reporta; además, por muchos beneficios que haya, la mayoría de ellos son para un grupúsculo de magnates que se benefician de sociedad consumista en la que vivimos.
Para los radicales del lado contrario la respuesta seguro que es SI; para éstos los beneficios para la humanidad son muchísimo mayores que los posibles problemas que se puedan causar, incluyendo desgracias como esta (o como la del Exon Valdez,  o la del Molibdeno en Doñana...). Después de todo, pasados 10 años está todo recuperado, la gente se baña en las mismas playas, come mariscos, los petroleros siguen circulando sin problemas.... la vida sigue.

Yo solo digo que el que juega con fuego se quema y una vez quemado de nada valen las lamentaciones; habértelo pensado dos veces. Y eso pienso yo que nos va a pasar a los de la especie humana. ¿Llegaremos a morir de éxito?

1 comentario:

  1. Por la playa de San Lorenzo de Gijón pasean más de 500.000 turistas cada año, me apuesto algo a que ni el 1% se plantea por qué (23 años después) sigue habiendo carbón en la arena, o de dónde vino ese carbón. Y así todo: memoria frágil y prescripción rápida, esto es lo que nos ha tocado vivir, David.

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