BELLEZA, eso fue lo primero que pensé cuando vi ayer esta garceta grande en la cola de la ría; me emocioné de verla tan cerca, tan grande y tan guapa. Una tarde que parecía más aburrida de lo habitual se vió muy bien "adornada" con esta visitante tan poco habitual
Llama la atención la manera de doblar el cuello cuando está acechando en busca de alimento. Eso si que es contorsionismo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario