Si la semana pasada tocó bollos y aldea, esta semana fue mucho más intensa; tocó debate político, durante el 1º congreso de EQUO-Asturias. Fue un fin de semana muy interesante, con varios debates con mucho contenido, muy fructíferos. Y lo mejor de todo es que todo ello contribuye a que por fin pueda haber un partido político que defienda todo el ideal “verde”, desde todos los puntos de vista: economía, organización social, derechos ciudadanos, defensa del medio ambiente, sanidad, vivienda, etc… Y se construye desde abajo, con los debates abiertos a toda la ciudadanía, y dentro de un mes se aprueban los estatutos de EQUO-Asturias y se elige a la mesa de coordinación.
Yo me encargué de preparar y moderar, con la absolutamente imprescindible ayuda de Eli Soto, el debate sobre residuos y reciclaje. Todo el proceso de documentación previo fue apasionante; la lectura de todo el proyecto de gestión de residuos del principado bastante duro, pero clarificador de la falta que hace la alternativa verde; el debate muy interesante y las conclusiones muy claras.
A mi entender, lo más preocupante de todos los problemas derivados de las basuras, no es la incineradora ni los vertederos, aunque sean cosas muy serias a evitar. Yo creo que el daño más grave para el planeta es sin duda el derivado de la descomposición de los plásticos en los mares.
Como el plástico derivado del petróleo tiene un tiempo de descomposición tan sumamente largo, todo el plástico derivado del petróleo que se ha fabricado en los aproximadamente 60 años de su fabricación industrial aún está en la tierra por descomponer. Y lo peor es que 100 millones de toneladas están deshaciéndose en los mares y que la producción de plástico aumenta el 10% cada año.
De momento ya se sabe que hay al menos 5 grandes islas de basura plástica en los océanos, con una superficie inmensa.
Esos plásticos ya provocan una gran mortandad en los habitantes de los mares y además ya ha entrado en la cadena alimenticia de los ecosistemas marinos. Miles de aves y de maiferos marinos mueren con el sistema digstivo lleno de desechos plásticos. Tarde o temprano, más bien pronto que tarde, los tóxicos derivados de la descomposición de los plásticos llegarán a la alimentación humana. Y con el plástico que hay hoy día puede durar el problema cientos de años.
Al menos, lo positivo, los plásticos pueden hacerse de origen vegetal, con un tiempo de descomposición muy corto y sin producir residuos tóxicos. Pero ¿quién le pone el cascabel al gato? ¿quién le dice a los grandes productores que el chollo se acabó?



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