Por lo vista es un proyecto que está en pañales, que aún solo se ha puesto en marcha en uno de los países (Senegal) y este año se prevé que comience en otros dos al menos (Mali y Burkina Faso). Pero Senegal se lo ha tomado muy en serio desde 2008, con 13 viveros que ya tienen más de 7 millones de plantones de árboles y 16.000 Ha de plantaciones forestales.
Será difícil verlo acabado a medio plazo, pero es uno de esos proyectos fantásticos y útiles de la humanidad en los que uno quisiera poder tener el honor de participar alguna vez.
Pero enseguida empiezan a sobrevolarme los miedos, creo que justificados: ¿dentro de 20 años vendrán las empresas madereras a hacer lo mismo que se hace ahora en la amazonia? ¿Seremos tan gilipollas de caer en la trampa y permitirlo?
Yo ya he hecho las tres cosas esas que dicen de escribir un libro (esto no exactamente, pero si abundantes artículos de variado contenido), tener un hijo (dos) y plantar un árbol (más de 100), pero ya tengo un sueño nuevo: escribir un libro para contar como participé junto a mis hijos en la plantación de algunos cientos de esos árboles de la gran muralla verde.

No hay comentarios:
Publicar un comentario