martes, 12 de febrero de 2013

DAD DE COMER AL HAMBRIENTO

En estos días fríos y lluviosos es cuando más necesario se hace poder ayudar a algunos de los seres necesitados. Los comederos para aves tienen verdadero sentido en estos momentos, no todo el año. Ahora, un comedero puede ser la diferencia entre sobrevivir a los rigores del invierno o sucumbir.
Y no hace falta complicarse mucho la vida; sirve una simple bandeja de polespán (sujeta con una piedra para que el viento no se la lleve e inclinada para que no se encharque) que se rellene al amanecer con migas de pan y galletas, un poco de alpiste o unos cacahuetes molidos. Estos gorriones ya tienen cita fija todos los días en este frío y lluvioso mes de enero que estamos teniendo. Y también se les están uniendo otros vecinos, especialmente el petirrojo.

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